Gilles Férry – Escuela de formación en T.Blind

Escuela de F.D en Tblind

A los que entran a esta escuela se los reúne para decirles:

“Tienen tres años para seguir los procesos de formación que les proponemos. En este primer año que empieza hoy no van a tener clases, no van a ir a la biblioteca ni adquirir conocimientos, van a hacer un viaje. El viaje debe llevarlos lejos, si es posible a otro continente, aunque esto último no es indispensable. Primero van a imaginar este viaje, van a proyectarlo colectivamente. Se van a fijar objetivos comunes y van a procurarse los recursos necesarios para hacerlo. Después se van a poner de acuerdo entre ustedes para saber cuáles van a ser los resultados y cómo van a informar sobre ellos. Entonces: vayan, trabajen y vuelvan en un año”.

Al comienzo del segundo año, los alumnos en cuestión trabajaron sobre el viaje, hicieron un informe sobre él, otros expusieron fotografías…
Durante el segundo año tampoco estudian. Se les dijo:

“…durante este segundo año tampoco se trata ni de abrir los libros ni de dar materias (…) Paciencia, todavía no es el momento. Durante este segundo año van a buscar un trabajo, van a tener que hacerse contratar para trabajar, ya sea en el campo, en la fábrica, en la administración y, lo mismo que para el año anterior, van a redactar, a producir algo que refleje lo que vivieron, las dificultades que encontraron. Se van a referir a lo que ustedes hayan aprendido trabajando.”

Así pasaron dos años de los tres. Entonces se inició el tercer año. Se les dijo:

“Ahora sí por fin va a haber un programa de estudios, van a tener encuentros de reflexión sobre la pedagogía. Este programa de estudios no está fijado por la institución de este municipio. Van a conformar grupos de trabajo y lo van a construir ustedes, y también las distintas etapas de los aprendizajes que ustedes se proponen adquirir”.

Adquirir, probarse, comprender.

“A aquel que desee llegar a ser enseñante, se le pueden proponer tres tipos de discursos.

Podemos decirle más o menos esto:

“Primero debe adquirir los conocimientos y los modos de razonamiento propios de la o las disciplinas que usted tendrá que enseñar. Usted debe reorganizar este saber desde la perspectiva de su transmisión e iniciarse en la didáctica. Pero su capacidad debe ser doble: es necesario que adquiera los conocimientos sobre el desarrollo del niño y del adolescente, la psicología de los adultos, sobre los procesos de aprendizaje, sobre los métodos de evaluación, sobre el funcionamiento de grupos, sobre la institución escolar, sobre las desigualdades socio-culturales, etc. La lista de las nociones juzgadas como indispensables no deja de alargarse… Pero el estudio no es suficiente. Tendrá que adquirir también un ‘saber hacer’ (…)
Usted seguramente podrá comprobar, en el transcursode la práctica, que subsisten lagunas en su formación, que no está lo suficientemente preparado para ciertas tareas o ciertas situaciones
a las cuales usted se verá enfrentado de una forma brutal. Entonces le será necesario completar su formación inicial con actividades de reciclaje o de perfeccionamiento”

Podemos decirle esto otro:

“Lo importante para que se pueda preparar en el oficio de enseñante es realizar experiencias, de cualquier naturaleza, que lo enfrenten con diversas realidades y que permitan probar sus capacidades.Este es el principio de toda formación profesional. Es ilusorio pensar que usted pueda almacenar todos los conocimientos o desarrollar todas las habilidades necesarias. Formarse es aprender a movilizarse, a utilizar todos los recursos para resolver un problema, poner en práctica un proyecto, abordar situaciones imprevistas, cooperar con los otros. (…)Se pueden considerar ciertas experiencias ‘vitales’, aventuras, y también experiencias intelectuales de investigación, de creación, a través de las cuales usted adquirirá una mayor madurez personal, intelectual y social. No es posible anticipar los problemas específicos que se presentarán en la práctica docente. Lo importante es ser aptos para afrontarlos. En consecuencia, experiencias diferentes le permitirán romper con la rutina, ampliar sus horizontes, enriquecer sus percepciones y sus modelos de acción.”

Podemos aun decirle otra cosa:

“Aunque es verdad que no existe una conducta-tipo que sirva para todo, que ninguna clase se asemeja a otra, que la reacción de los alumnos es imprevisible, lo esencial es la presencia frente a situaciones siempre singulares y estar atento a lo que surge. Las técnicas y los métodos no brindan gran auxilio, ya que de lo que se trata es de ajustarse a cada caso. Por lo anterior, lo que debe desarrollar en usted es la capacidad de observar y analizar situaciones por todos los medios posibles: estudio de casos, análisis de experiencias, observación de clases, reuniones pedagógicas, simulaciones, juegos de rol, etc. Ciertamente usted tendrá que adquirir conocimientos, métodos, técnicas y seguramente deberá realizar diversas experiencias; pero aprender a hacer alguna cosa será formativo sólo y cuando sea el medio para comprender, la ocasión para la toma de conciencia, la incitación a descifrar e interpretar todos los signos. Su posición bivalente de formador en formaciónle ayudará”.”

Gilles Férry (1987): El trayecto de la formación.
Pedagogo francés e investigador práctico de enseñanza.
México: Paidós, 1990, p.68-9

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