The Corporation – La Corporación

La decimocuarta enmienda de la Constitución estadounidense, modelo junto a la Revolución Francesa de las libertades institucionalizadas de las democracias modernas, garantiza el derecho de las empresas a ser tratadas como personas.

Las implicaciones de este detalle jurídico en la historia del ser humano, sobre todo después de 1945, son explicadas por este notable documental canadiense.

The Corporation es un documental canadiense rodado en 2003 que documenta el paso en las sociedades modernas del derecho a la propiedad privada a la creación de la empresa privada, las entidades con más poder en el mundo y la importancia de un detalle jurídico que las protege: el haber sido reconocidas como personas jurídicas y poder actuar como cualquier otra persona a efectos legales, lo que permitió a los propietarios de las grandes empresas gozar de inmunidad jurídica ante los problemas causados por las corporaciones.

The Corporation es un trabajo tan crítico como buen documentado sobre el advenimiento de las corporaciones como la institución dominante en el mundo tras la II Guerra Mundial y su evolución como entidades jurídicas con un común denominador a lo largo de su historia: la búsqueda de beneficios a corto plazo para contentar a los auténticos propietarios de las firmas, los grandes accionistas y su regular demanda de dividendos bursátiles.


Se agradece la participación en el documental de personas de gran talla intelectual que abordan los principales aspectos polémicos de las grandes corporaciones: la dificultad de poner cota a su poder, la falta de control ante algunas actividades empresariales que causan efectos directos sobre la salud humana y el medio ambiente o los peligros que supone dejar a las empresas que se regulen a sí mismas, en lugar de abordar los principales problemas que éstas causan mediante una legislación actualizada y crítica con la situación actual en el mundo.

Entre las aportaciones al documental, destacan las de Jeremy Rifkin, profesor de la escuela de negocios Wharton, asesor de varios gobiernos y autor de libros tan influyentes como El fin del trabajo o La economía del hidrógeno; Noam Chomsky, profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts -MIT- y a su vez influyente autor y teórico de campos como la filosofía, la semiótica y el lenguaje; Naomi Klein, periodista y autora del libro sobre el poder de las marcas No logo; el recientemente desaparecido Nobel de Economía Milton Friedman; o Michael Moore -no hace falta presentar a Moore, gracias a su gusto por la promoción y a su entrada en la cultura popular con sus documentales-.

La corporación, una persona jurídica ante la ley

La corporación moderna, que parte del reconocimiento de su carácter de persona jurídica por parte del mundo anglosajón, así como su comportamiento ante la sociedad durante las últimas décadas, son abordados con detalle en un trabajo documental que, pese a contar con una versión comercial de 165 minutos, fue ofrecida al público canadiense a través de la Televisión de Ontario (Estado más poblado y rico de Canadá) en su versión extendida de varias horas en distintos capítulos.

Hay tiempo en semejante metraje para abordar con hondura complots del mundo corporativo contra algunos gobiernos estadounidenses; la relación entre las grandes empresas estadounidenses y europeas con el advenimiento del fascismo, los desmanes del Tercer Reich y la Solución Final (el exterminio de millones de seres humanos pudo ser calculado de modo milimétrico gracias al uso de máquinas de cálculo, predecesoras de los actuales ordenadores, vendidas por IBM al gobierno nazi), y también de la creación de Fanta por Coca-Cola para intentar copar el gusto de la Alemania nazi, otra gran perla olvidada por los libros de historia.

Ford y Opel (perceneciente, entonces y ahora, a la estadounidense General Motors) prosiguieron con su actividad industrial durante toda la guerra en Alemania, algo que no debería sorprender dada la personal amistad entre, por ejemplo, Henry Ford y Adolf Hitler.

También se explica el uso de hormonas del crecimiento sobre las vacas estadounidenses pese al daño sobre la salud humana y de los animales, que llevó a Canadá y a la UE a prohibir este producto de Monsanto, que sin embargo ha podido seguir comercializándolo en Estados Unidos.

Un grupo de periodistas de la cadena televisiva Fox, controlada por el magnate australiano nacionalizado estadounidense Rupert Murdoch, simpatizante de las doctrinas neoconservadoras, fue presionado por Monsanto y los equipos publicitarios de Fox para que no emitieran un serio trabajo periodístico sobre los daños producidos por el uso de esta hormona sobre las vacas.

The Corporation tiene tiempo para hablar sobre la explotación de trabajadores en países pobres con legislaciones laborales débiles, inexistentes o corruptas, así como de los beneficiosos que la denuncia pública de determinadas actividades tiene sobre la actitud de las corporaciones.

Finalmente, se aborda la llamada responsabilidad social corporativa y los riesgos que tiene de convertirse en una operación de maquillaje beneficiosa para las grandes empresas, de no existir legislaciones que protejan a los consumidores y los trabajadores de todo el mundo, el derecho de los animales y el medio ambiente.

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