Posmodernidad

Louis Althusser

La educación como fenómeno social. Material para concursantes

Sociología por UBA

Foucault

Walter Benjamin

El poder construye nuestra realidad. Prof. Sheila Tarde

El poder construye nuestra realidad

“El conocimiento que no se cuestiona se convierte en un obstáculo epistemológico” Camilloni

 

Solemos creer que somos libres y que nuestras decisiones son tomadas en función de los valores y creencias que elegimos. Estos valores y creencias, en realidad, se enmarcan en nuestro contexto social, el cual está determinado por el tiempo y lugar en que vivimos. Siempre me ha intrigado observar la diversidad humana, como a pesar de vivir en un mismo tiempo cada cultura construye una visión del mundo propia, una especie de estructura, de andamiaje, en el que se van construyendo creencias que determinan la “verdad” a la mayoría de ese grupo social. Es interesante analizar con una perspectiva histórica esta construcción para observar la fuerza con que nos condiciona el colectivo.

Retrotrayéndonos en el tiempo observamos como en la Edad Media el poder estaba en la Iglesia Católica, era ésta institución quien determinaba que era “bueno” y que “malo” por tanto tenían el poder sobre la vida y la muerte, incluso afirmaban tenerlo sobre la vida más allá de la muerte. En esa época más del 90% de la población vivía en la más absoluta miseria, el hambre era su compañía habitual, una hogaza de pan era atesorada como un bien precioso, de allí nace la súplica que forma parte de los rezos “danos el pan de cada día”. Sumado a esta miseria existía también un vacío en la educación, la cual era sólo para los hombres nobles que podían acceder a la carrera religiosa, sólo algunos monjes sabían leer y escribir, aunque sus lecturas estaban limitadas a algunos libros que eran los permitidos, una gran parte estaban prohibidos por el poder católico. En definitiva esta población era fácilmente manipulable y la capacidad de cuestionar era casi nula. Algunas de las “verdades” del momento medieval nos llaman especialmente la atención.

-En cuanto al conocimiento, se consideraba que la tierra era el centro del universo, la visible aparición del sol diariamente apoyaba esta creencia. Muchos incipientes científicos murieron cruelmente por pensar lo contrario, la iglesia torturaba y asesinaba a quien osara pensar diferente.

-Otra creencia que llevó a padecer horribles torturas, sobre todo a mujeres por su “natural inclinación a lo satánico”, fue la de existencias de las “brujas”, cualquiera podía ser acusada de serlo o de cometer herejías (actos contra la fe católica). Para lograr una rápida identificación y exterminio se creó el “Tribunal de la Inquisición” en 1184 en la zona del sur de Francia, fue la primera “policía del pensamiento” que luego se extendió a otros lugares de Europa y el mundo. Llama la atención los crueles tormentos con que se creía se iba lograr echar al diablo del cuerpo, desmembramiento, sacar los ojos de las órbitas, echar aceite hirviendo en partes sensibles, etc. todo este sufrimiento y agonía por acciones tan terribles como tener un gato negro o usar algunos yuyos para un té.  Incluso el reformador Lutero en el siglo XVI creía que había que exterminarlas:

“Es una ley muy justa que las brujas sean muertas, porque producen muchos daños, lo que ha sido ignorado hasta el presente, pueden robar leche, mantequilla y todo de una casa… Pueden encantar a niños… También pueden generar misteriosas enfermedades en la rodilla, que el cuerpo se consuma… Daños los producen al cuerpo y alma, dan pociones y encantamientos, para generar odio, amor, tormentas y destrozos en las casas, en el campo, que nadie puede curar… Las magas deben ser ajusticiadas, porque son ladronas, rompedoras de matrimonios, bandidos, asesinas… Dañan de muchas formas. Así que deben ser ajusticiadas, no sólo por los daños, sino también porque tratan con Satanás”

-En relación a la salud se determinó que el baño era nocivo para la salud, porque debilitaba el cuerpo y lo hacía más proclive a las enfermedades,

“…la Iglesia condenaba el baño por considerarlo un lujo innecesario y pecaminoso. La falta de higiene no era una costumbre exclusiva de los pobres, el rechazo por el agua llegaba a las esferas más altas de la sociedad. Las damas más entusiastas del aseo tomaban baño, cuando mucho, dos veces por año, y el propio monarca sólo lo hacía por prescripción médica y con las debidas precauciones.

Los baños, cuando tenían lugar, eran tomados en una tina enorme llena de agua caliente. El padre de la familia era el primero en tomarlo, luego lo otros hombres de la casa por orden de edad y después las mujeres, también por orden de edad. Al final llegaba en turno de los niños y bebés que incluso podían perderse dentro del agua sucia. “

Estas y muchas otras creencias constituían la “verdad” de ese momento, afirmaciones incuestionables que eran transmitidas a las generaciones futuras. Desde nuestro tiempo nos parecen insensateces, pero deberíamos preguntarnos ¿Cuáles son las verdades de nuestro tiempo? ¿Quiénes y porqué las instauran? Sin dudas en una sociedad capitalista como la nuestra, las “verdades” las construye el poder económico, con el objetivo de continuar reproduciendo ganancias hasta límites impensados. Dadas las características de nuestro tiempo la difusión de esas verdades se logra a través de los medios de comunicación, son ellos los encargados de construir nuestra “realidad”, generalmente estamos demasiado ocupados como para cuestionarla con lo cual se facilita la tarea de imposición de una determinada visión del mundo.

En interesante observar quienes son los dueños de los medios de comunicación a nivel mundial y nacional, porque ellos tienen el poder para determinar cuáles son las prioridades de nuestro tiempo, los valores que sustentan la mayoría de las personas de este mundo están en sus manos.

“Seis compañías judías poseen el 96% de los medios de comunicación del mundo… no es nada negativo ni despectivo el hecho de estar controlado o bajo el control de un judío. No hay nada malo en que empresarios judíos controlen nada. Lo que sí que es destacable es la enorme presencia que los judíos tienen en las grandes empresas. No se puede negar que cuando se es jefe de una empresa de telecomunicaciones, uno va a tener, lo quiera o no, mucho poder. Poder para manipular las noticias, poder para guiar el pensamiento de millones de ciudadanos, poder para influir en la política… etc. En definitiva, es curioso que en el mundo de las comunicaciones, el sector más influyente que existe, la mayoría de medios estén controlados por empresarios judíos, lo cual puede ayudar mucho a Israel en el conflicto que tiene en Oriente Medio… “La mayor corporación de medios a nivel mundial es el conglomerado The Walt Disney Company de la familia banquera judía Rothschild, y cuyo presidente y CEO, Robert Iger, es un judío. Esta corporación comúnmente llamada Disney, es una multinacional diversificada norteamericana que constituye el mayor imperio de medios de comunicación masivos del mundo. Este “monstruo del control” de masas, incluye varias compañías que parecen independientes e incluso fingen competir entre sí. Como por ejemplo, Walt Disney Picture Group, incluye Touchstone Pictures, Hollywood Pictures, Caravan Pictures y Miramax Films.

“La mejor manera de controlar a la oposición es siendo la oposición”…

La segunda corporación mundial más grande de medios de comunicación masivos y entretenimiento, anteriormente llamada AOL Time Warner, es Time Warner, propiedad de la familia banquera judía Rothschild…Time Warner también juega a financiar su propia oposición, siendo propietaria de la CNN, una cadena que muchos consideran “alternativa” y confiable por la presunta amistad entre Ted Turner y Fidel Castro. Y por financiar los documentales y películas de Michael Moore (a quien Alex Jones de Disney critica por su relación con Time Warner ¿Irónico no?)…

En América latina, en nuestros países hermanos, observamos que también los medios de comunicación se concentran en pocas manos:

El mercado de Brasil está dominado por unos pocos magnates y ricas familias.La industria televisiva está fundamentalmente repartida entre la familia Marinho (dueña de Rede Globo, que posee el 38,7% de cuota de mercado), Edir Macedo (Rede Record, 16,2%) y Silvio Santos (SBT, 13,4%).Los negocios de la familia Marinho también incluyen radio, diarios y revistas, sectores en los que compite con Roberto Civita, quien controla el Grupo Abril. Los Marinho y Civita acaparan el 60% del mercado de las revistas en Brasil…

En Argentina, la principal empresa de medios es el Grupo Clarín, cuyos intereses van desde la prensa escrita, hasta la TV por aire, pasando por el cable, la radio y la provisión de servicios de internet…

¿Y en Uruguay? Las mismas familias desde hace muchos años son los dueños de los principales medios de comunicación…

En definitiva, los medios de comunicación, mayoritariamente, están en manos del poder económico, de quienes dominan el mundo, pensemos ¿Qué realidad les interesará construir?… esta es una invitación a reflexionar acerca de las “verdades” que se difunden, una invitación a cuestionar, a buscar más allá de las apariencias…´porque sólo quien tiene la capacidad de cuestionar tiene la posibilidad de luchar por su libertad.

Referencias

http://eltrabajonoshacelibres.blogspot.com.uy/2012/08/la-pobreza-del-campesinado-en-la-edad.html

-http://www.diarioelnorte.com.ar/nota20567_supersticiones-en-la-edad-media-extranas-creencias-para-nuestra-epoca.html

-http://marcianosmx.com/extrema-falta-de-higiene-edad-media/

-https://psiquiatrianet.wordpress.com/2009/11/03/los-enfermos-mentales-en-la-edad-media/

https://www.google.com.uy/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwjHsZ7ZqoDLAhWFXh4KHfkpAaIQFggaMAA&url=http%3A%2F%2Fwww.cuadernosdecompa.com.uy%2Fcuadernos-de-companero%2F9-el-cuarto-poder%2F256-los-capitales-detras-de-los-medios-de-comunicacion.html&usg=AFQjCNGc3oUWXIlg79htB6Lc-Jm5KodqHQ&sig2=Ywz5Tx75LrNsbie5tvWI-Q

Seduciendo a los niño/as. Prof. Sheila Tarde

“…la verdad y, sobre todo, la persuasión, se hacen más  problemáticas cuando sus destinatarios tienen la  ingenuidad y la inmadurez de los pocos años” (Soria, 1999)

Seduciendo a los niño/as

Solemos escuchar que los niños son el futuro y que su bienestar es la principal preocupación de los adultos, o por lo menos de quienes son padres y madres. Ahora ¿cuánto podemos hacer realmente por nuestros niño/as?, muchos responderán que se desviven trabajando para que sus hijo/as tengan las comodidades necesarias que este mundo capitalista exige. Me pregunto, a pesar de todo el amor y entrega que implica trabajar para subvenir a las necesidades de los pequeños, ¿será eso lo realmente vital?

Sabemos que vivimos en un mundo capitalista, que los poderosos son quienes construyen nuestra realidad en función de sus intereses, lo que pensamos, sentimos y deseamos está influenciado por esa élite, por los “amos” del mundo. La globalización se ha encargado de expandir a cada rincón del mundo esa visión homogénea que construyen los dueños de los mayores capitales,  tanto es así que un turista podrá comer la misma hamburguesa Mac Donald acompañado por Coca Cola en Tanganika, París o Uruguay, esas multinacionales no solamente nos venden un producto sino que también representan una forma de vida, difunden una escala de valores que se centran en la capacidad de consumir y en valorar lo que se puede comprar. El principio rector de todas estas grandes empresas está en obtener la mayor ganancia posible, sin importar a que costo, para lograrlo contratan a los más avezados especialistas que estudian nuestras conductas y nuestras motivaciones tratando de descubrir de que manera somos más susceptibles a sus mensajes publicitarios.

Últimamente las publicidades de las multinacionales se han incrementado hacia nuestros niño/as, dado que las investigaciones han comprobado que los pequeños pasan cada vez más horas frente al televisor sin control de los adultos, lo que los convierte en un público más que apetecible para los publicitarios.

Clyde Miller, un estudioso de la persuasión publicitaria, explica cómo condicionar los reflejos de los niños. Es, según él, “una labor que lleva tiempo, pero que vale la pena si se piensa en los beneficios que pueden obtenerse al condicionar a millones de niños que algún día serán adultos dispuestos a comprar determinados productos” (Soria, 1999).

“En España los niños entre 4 y 12 años pasan un promedio de 2 horas y 38 min en el año 2006, un 11,2% más que en  2005…el tiempo que los menores dedican a ver la televisión ha crecido en Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido. Concretamente, en España, los niños de entre 4 y 14 años pasaron en 2011 de media sentados en frente de la televisión nueve minutos más que en 2009”

“En promedio, los adolescentes norteamericanos pasan unas 44,5 horas por semana frente a una pantalla … Esta cantidad de tiempo es en realidad mayor a la que se invierte en la escuela (30 horas) o la que se pasa con los padres (17 horas). Prácticamente todos los jóvenes norteamericanos (97%) utilizan videojuegos diariamente. 1 de cada 4 jóvenes informa jugar videojuegos por lo menos dos horas por día.”

“más del 90 por ciento de los niños de tres años, o sea una edad todavía preescolar, comienzan a pedir a sus padres los juguetes anunciados en televisión. Asimismo, experimentos realizados por psicólogos sociales demuestran que niños con edades comprendidas entre los tres y los siete años reconocen perfectamente bien nombres y marcas de productos difundidos en televisión; hasta el punto de que, aún sin recordar los argumentos específicos que fueron barajados por el anuncio (sin distinguir lo verdadero de lo falso, las informaciones completas de las incompletas), quedan absolutamente persuadidos por su señuelo” (Ramos, 1999).

No existe un estudio específico en Uruguay, al menos que yo conozca, pero temo que son muchas las horas que nuestros niño/as están frente a la pantalla, sin supervisión adulta. Lo que los niño/as ven ejerce una fuerte influencia en la construcción de su mundo, los valores que transmiten las publicidades no se orientan a la defensa de los derechos humanos ni a salvaguardar la inocencia de la infancia, por el contrario mayoritariamente se dirigen a defender los valores de un mundo violento individualista y discriminador,  ese es el mensaje que están recibiendo nuestros pequeños.

“la publicidad no sólo presenta al niño una supuesta realidad discursiva, sino también la forma de percibir el mundo o, lo que es lo mismo, un esquema cognitivo, propio de toda práctica significante, con una salvedad añadida: que estas prácticas discursivas resultan más fascinantes y, por tanto, más eficaces a corto plazo que los discursos pedagógicos de escuelas e institutos” (Madrid Cánovas, 2006)

Ellos son un público más susceptible que el público adulto porque aún no tienen una concepción propia, ni argumentos para cuestionar el mensaje que se les destina, entonces lo que ven lo aceptan como legítimo, sino tienen un adulto que los ayude a cuestionar será muy difícil que logren apartarse de esas influencia transmitida por las publicidades.

“…son los niños los sujetos más propensos a esos señuelos persuasivos de la publicidad, puesto que constituyen una clase especial de consumidores prácticamente incapaces de protegerse a sí mismos contra los engaños y las tentaciones a que los someten los vendedores…” (Ramos, 1999, p. 166).

“…son fáciles de convencer… (e) influyen notablemente en la elección de los padres al momento de adquirir ciertos productos, ya sean alimentos, juguetes o de otra índole. Además, son el mejor elemento publicitario que pueda existir, lo que los lleva a ser a veces sobreutilizados” (Yañez Rojas, 2008)

Al leer acerca de estas estrategias dirigidas hacia nuestros niño/as, recuerdo un fragmento de Ralf Nader en su obra “Los niños primero, guía parental para luchar contra las corporaciones” que se inicia así “Se está entablando una lucha, distinta  que cualquier otra antes en la historia del mundo, entre las corporaciones y los padres por sus niños. Es una lucha sobre las mentes, cuerpos, tiempo y espacio de millones de niños y el tipo de mundo en el cual están creciendo”… “Los niños están creciendo ahora a través de los productos. Ahora los niños son la generación Disney, la generación MTV, la generación Joe Camel, la generación Pepsi. Las historias usadas para vender productos están siendo usadas para criar a los niños. La cultura del marketing corporativo acentúa el materialismo, el dinero, el sexo, el poder de la violencia, la comida basura y el estatus que conllevan; su poder desplaza o erosiona los valores de la dignidad y la valía inherente del ser humano”

 

http://www.nemours.org/content/dam/nemours/wwwv2/filebox/service/healthy-living/growuphealthy/fivetwoone/kids/kid2spn.pdf

http://www.razonypalabra.org.mx/N/N76/varia/2a%20entrega/14_Pellicer_V76.pdf

http://www.20minutos.es/noticia/1333839/0/ninos-tiempo/televisor-television/mas-tiempo/#xtor=AD-15&xts=467263

 

 

 

Afectividad líquida. Prof. Sheila Tarde

Afectividad líquida

“¿Es el amor un arte? En cuyo caso requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una sensación placentera cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno tropieza si tiene suerte?” Fromm (1956)

El hecho de ser docente de adultos me brinda muchas oportunidades de aprendizaje y de convertirme en oyente de reflexiones que no pasan solo por cuestiones estrictamente académicas. En algunas oportunidades se me acercan estudiantes que en sus conversaciones dejan traslucir sentimientos, deseos y angustias que parten de sus experiencias de vida, en esas charlas plantean temas que se encuentran en el ámbito de sus relaciones personales, íntimas. Como estudiante de las cuestiones sociales sé que todo lo humano tiene un sustento teórico, por eso en esta oportunidad me referiré a la temática de las relaciones íntimas en la sociedad actual, en la era posmoderna.
Francois Lyotard, filósofo fránces, fue el primero en llamar al tiempo en que vivimos como “posmoderno”, como manera de diferenciarlo de la era moderna. Otros autores, como Zygmunt Bauman (filósofo polaco) la denominan como “modernidad líquida”, haciendo un contraste con la modernidad a la que caracteriza como a una etapa de solidez y certezas, lo sólido ha dado paso a lo líquido, o sea a lo efímero, a lo que fluye sin detenerse, a lo inconstante. Esta sociedad actual presenta características propias que la diferencian de la etapa anterior, es una sociedad individualista, que prioriza vivir aquí y ahora, en la que existe una fuerte presencia de la tecnología. La socialización ya no se limita a los referentes adultos más cercanos sino que hoy los medios de comunicación masivos han invadido nuestras vidas actuando como potentes constructores de nuestras subjetividades. El capitalismo continua imperando aunque ha mutado convirtiéndonos a todos en consumidores “full time”, la lógica del mercado ha permeado nuestra forma de relacionarnos afectando incluso nuestras relaciones más íntimas.
Bauman publica una obra en 2003 titulada “Amor líquido”, en la que analiza como en tiempos de liquidez las relaciones íntimas se han modificado y a esto se referían las conversaciones de las jóvenes de las que hablaba en el inicio. Sus charlas traslucían una especie de desencanto ante lo fugaz de las relaciones actuales, comentaban el asombro que les causaba el 25 aniversario de boda de unos abuelos y todas se preguntaban ¿cómo se podía vivir con una misma persona durante tantos años?, algunas afirmaban que lo que los unía ya no era amor sino costumbre, otras no estaban de acuerdo decían que se amaban sólo que de manera diferente que al inicio de la relación. Así, se fue dando una charla informal que me llevo a pensar en la obra de Bauman y en las relaciones actuales en época de modernidad líquida.
En nuestra época el individualismo que caracteriza a las sociedades líquidas ha debilitado los lazos sociales, generando que adquiera especial importancia lo que me ocurre a mí, sin preocuparme demasiado por la responsabilidad que tengo hacia el “otro”. El comprometerse con otra persona genera una inversión de tiempo y esfuerzo que el sujeto de la modernidad líquida no ve con buenos ojos, tener que concentrarse en la relación con la pareja implica riesgos y además perder la oportunidad de entablar otras relaciones que puedan resultar más placenteras. En tiempo de consumidores se desean contraer relaciones efímeras, que garanticen un placer inmediato e intenso pero que no demanden dedicación ni entrega, esa es la lógica consumista.
“…el objetivo final de Bauman es dilucidar cómo la urgencia consumista, al permear todas las esferas de nuestra existencia, distorsiona igualmente el terreno de los afectos, forzándonos a pensar las relaciones en términos de costes y beneficios.” Bauman (2003)
“…las relaciones amorosas siguen el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de bienes y de trabajo” Fromm (1956)
Cuando la relación se prolonga empieza a adquirir un carácter de estabilidad y solidez, requiere de dedicación y responsabilidad por lo que el sujeto con lógica consumista no está dispuesto a hacer el esfuerzo, máxime cuando no tiene garantía de lo que recibirá a cambio, porque cuando entablamos una relación amorosa nos arriesgamos a sufrir, el amor no tiene póliza de seguro, no existen garantías de salir ileso.
Por ello se prefieren las relaciones de “bolsillo”, encuentros ocasionales que surgen a partir de un baile, o de una llamada, son relaciones que no implican compromiso y que tienen sus condiciones “: se prohíbe que la emoción emerja, porque de esta manera puede arrebatar la tranquilidad que generan. La conveniencia de ambos es el único requisito para esta unión, es decir, cuanto menos se invierta, es mejor porque menos se pone en juego. La segunda condición, es mantener la relación en ese estado, es por esto que no se debe pasar mucho tiempo en la interacción, porque se corre el riesgo de que se salga del bolsillo y de que se empiece emocionar ante la presencia del otro. Ramírez, (2009)
Bauman nos advierte irónicamente: “No se deje atrapar. Evite los abrazos demasiado firmes. Recuerde: cuanto más profundos y densos sean sus lazos, vínculos y com¬promisos, mayor es el riesgo. No confunda una red – un entramado de caminos por los cuales deslizarse – con una tela de araña, ese ob¬jeto traicionero que sólo sirve para atraparnos. Y por sobre todo, jamás lo olvide: ¡no hay nada peor que jugárselo todo a una sola carta!” Pág. 67
La práctica continua de las relaciones de bolsillo también llamadas “touch and go”, encuentros de pocas noches en las que se intenta llenar un vacío de almas a través del encuentro entre dos cuerpos, terminan generando angustia y lo que en realidad tratan de esconder es el miedo a no ser queridos, a ser desechados como un producto que ya no sirve. “Temeroso él mismo de ser consumido y luego arrojado a la basura, se parapeta tras los muros de la privacidad y procura que nada, ni siquiera el amor, le altere y le haga sentir extraño, entablando con los demás una versión más de ese juego de la convivencia humana que a diario nos enseñan los diferentes programas estrellas de la tele-realidad, donde la supervivencia es la meta y ganar dicho juego pasa por saber servirse de los otros para explotarlos en beneficio propio, evitando el destino final de los desechados.” Bauman, (2003)
Jugar el juego de la afectividad líquida, motivado por la lógica consumista, deja daños que tergiversan el verdadero sentido de la unión amorosa porque como dice Fromm en su obra “El arte de amar” (1956) “El sexo sin amor sólo alivia el abismo que existe entre dos seres humanos de forma momentánea”.
Para desarrollar el arte de amar es necesario previamente amarnos a nosotros mismos, animarse a tomar riesgos y estar dispuestos a crecer aunque eso implique sufrir. No existen caminos cortos para madurar, pero al evitar transitar por esos largos e intrincados caminos corremos un riesgo mayor, el riesgo de perdernos a nosotros mismos…
Referencias bibliográficas:
-Bauman, Z. (2003) “Amor líquido”. Fondo de cultura económica.
-Fromm, E. (1956) “El arte de amar”. Paidós.
-Ramírez, A. (2009) Revista Electrónica de Psicología Social «Poiésis» ISSN 1692−0945 Nº 17 – Junio de 2009